JOIE DE VIVRE…!

En 1970 se presentaron las deliciosas versiones Cabriolet y Coupé del PEUGEOT 304, automóvil de segmento medio de la marca del León en los ‘70. Concebidos como modelos de enfoque lúdico en una época en que, pese a las primeras crisis económicas de la modernidad y a convulsiones sociales como el Mayo del 68 parisino, seguía reinando el optimismo en una Europa que se alejaba de las dos dramáticas confrontaciones del siglo, presumieron también de sus versiones deportivas «S» que, gracias a sus 80 CV y al bajo peso de su carrocería, proporcionaba una conducción divertida, dinámica y económica en un periodo que se vería marcado por la grave crisis del petróleo de principios de los años 70.

Nacido en 1969 como berlina derivada del pequeño 204 para cubrir el espacio que lo separaba del 504 en la gama, el 304 logró un gran éxito gracias a sus proverbiales cualidades de seguridad y fiabilidad. Era cuestión de tiempo (poco), que la nueva gama media de PEUGEOT se ampliara no sólo con la versión Break, sino también con las versiones más lúdicas como la Cabriolet y la Coupé.

Toda la gama del PEUGEOT 304 representa una evolución del 204 hacia una categoría más alta, como sucedió cuarenta años antes, en la serie 01, con el 301, que se sumó al 201 adoptando una mecánica de mayor cilindrada, pero con una oferta de carrocerías muy similar. En ambos casos, la operación fue un auténtico éxito comercial, contribuyendo a forjar el prestigio de la marca del León.

La presentación de las versiones Cabriolet y Coupé tuvo lugar en el Salón del Automóvil de Ginebra, y su comercialización arrancó en Francia en abril de 1970. En poco tiempo se extendió a los demás mercados europeos, que acogieron favorablemente estas versiones porque sumaba a las cualidades de robustez, confort y economía del 204 un mayor nivel de acabado y, sobre todo, una mecánica de mayores prestaciones gracias una cilindrada superior. A pesar de ello, hasta la llegada de las versiones S, más deportivas, el motor fue considerado demasiado «tranquilo» para la vocación dinámica de este automóvil.

A diferencia de lo que sucedió con las versiones berlinas y break, los 304 Coupé y Cabriolet sustituyeron en el catálogo a las versiones equivalentes del 204, que se retiraron definitivamente de la producción. La plataforma y la estructura de base de los 304 Coupé y Cabriolet retomaba íntegramente la del 204, mientras que el frontal, con rejilla, grupos ópticos, capó y paragolpes exclusivos, se apartaban estéticamente de los de ese modelo.

Del mismo modo, también se sustituiría el panel que englobaba los grupos ópticos en la zaga. El cuadro de instrumentos era nuevo y se renovó la tapicería, aunque no la forma de los asientos.

La mecánica, derivada de la del 204, pasó de los 1.130 cm3 y 60 CV del modelo de 1969 a los 1.288 cm3 y los 70 CV del 304. En septiembre de 1972, los 304 Coupé y Cabriolet recibieron una inyección de «deportividad» con la introducción en la gama de la serie «S».

Las tres modificaciones más relevantes estuvieron en el motor, el interior y la carrocería del vehículo. La más importante fue el nuevo motor, con código XL3S, derivado de la misma familia y con la misma cilindrada de 1.288 cm3, pero con un carburador doble y con una potencia aumentada hasta los 80 CV. Los demás cambios fueron el nuevo cuadro de instrumentos, con tres indicadores circulares, y los grandes apoyacabezas delanteros. En el exterior, adoptaba pequeños faros redondos en vez de los rectangulares, además de llantas similares a las del 504. En la zaga, además de faros de marcha atrás, incorporada el logo «S».

Entre 1970 y julio de 1975, año en el que cesó la producción, se vendieron 18.647 unidades del 304 Cabriolet y 60.186 del 304 Coupé. Un resultado óptimo para un automóvil de nicho.

Actualmente sigue siendo un modelo muy buscado por los coleccionistas.

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