EL ARQUITECTO DE PIEDRAS PRECIOSAS

Alessio Boschi es de esos casos que justifican entender la joyería como arte. Conceptualización y nivel de creatividad en el diseño, la atención al detalle y maestría en la ejecución, y la originalidad que irradian sus inconfundibles diseños, dan al joyero romano credenciales suficientes para considerarle un artista de los materiales preciosos. El peculiar estilo de Boschi evidencia el amor que siente hacia su herencia cultural, y particularmente por Roma, su ciudad natal. En más de una ocasión se ha definido como un chico romano, haciendo énfasis en el papel que la metrópolis, con su rica historia y patrimonio artístico, ha jugado en el desarrollo de su visión artística: “Roma es una ciudad de arte, y su estilo ha sido determinado principalmente por el capricho y la grandeza del período barroco. Durante esos 200 años, cada edificio, cada plaza y calle importante fueron ´vestidos` en mármol colorido y decoraciones asombrosas.

Amamos el drama y, junto a los griegos, inventamos la tragedia, así que resulta difícil para nosotros hacer algo que no sugiera una impresión dramática. Con este ADN en mis venas como podría no hacer joyería que sea brillante y decorativa”, ha declarado en una entrevista reciente a Katerina Pérez. Además de encontrar musas en la capital italiana, Boschi también cita la joyería de la antigua Grecia y la de los siglos XVII y XVIII como inspiración, además de tendencias y nombres más modernos que van desde el Art Deco, la joyería clásica de Cartier, Carl Fabergé (uno de sus ídolos), o JAR.

Estilísticamente, todas estas influencias se traducen en una filosofía de diseño que favorece una aproximación orgánica antes que una geométrica. En los diseños de Boschi, siempre que sea posible, van a triunfar las curvas sobre los ángulos; y la búsqueda de grandes volúmenes -otra característica fundamental- es realizada a través de volutas, arabescos, y otras formas ondulantes y suaves.

Esto resulta en joyas femeninas y delicadas, en las que siempre hay presente un elemento lúdico y de sorpresa, casi siempre cortesía de la incorporación de mecanismos que permiten revelar secretos escondidos en la anatomía de la pieza, o que permiten la multifuncionalidad de ésta, transformándola con unos simples gestos de su dueña. El lograr imbuir sus creaciones de este aire onírico, como de viaje de descubrimiento, requiere una atención al detalle y saber hacer excepcional, capaz de dotar a cada pieza de un intrincado y complejo trabajo estructural, que lejos de quedar supeditado al papel de soporte para la decoración externa -como suele ser habitual- se convierte en parte misma de la belleza de la joya, requiriendo la mirada atenta del espectador para ser descubierta y apreciada en plenitud: las joyas de Boschi poseen una primera belleza evidente y espectacular, a la que le sigue y acompaña otra, menos obvia, urdida a través de la paciencia y el ambicioso perfeccionismo que impulsa al joyero romano a superarse en cada diseño. Otra de las pasiones de Boschi es el color, que expresa mediante piedras en varios matices o en tonos contrastantes, o gemas excepcionales, con inclusiones extraordinarias que las hacen únicas.

Mediante el juego cromático, Boschi busca sugerir emociones, por lo que la incorporación de las gemas en los volúmenes tridimensionales de las joyas es siempre cuidadosamente estudiada para maximizar la incidencia de la luz y cómo ésta acentúa y da vida al color propio de la piedra. Aunque Alessio Boschi lleva coleccionado reconocimientos incluso desde antes de la fundación de su firma, y en foros tan destacados como el UK Jewellery Design Award, el Couture Las Vegas, Veranda’s Art Of Design, o el Centurion Jewelry Design Awards, entre muchos otros, 2016 ha sido un año extraordinario para el diseñador italiano. Gracias a su colección Fuentes de Roma, presentada en Baselworld, se ha ganado la admiración unánime de la prensa especializada y del público joyero global, convirtiéndose en uno de los nombres imprescindibles en el panorama de la joyería actual.

La colección, como su nombre sugiere, rinde homenaje a las más señeras fuentes de la capital italiana, realizando un minucioso estudio de los detalles de monumentos como la Fontana di Trevi, la Fontana del Moro, la Fontana del Nettuno, la Fontana del Tritone, la Fontana dei Quattro Fiumi, o la Fontana del Pantheon, para incorporar las peculiaridades de cada una en una serie de joyas que no merecen otro calificativo que el de extraordinarias. El nivel de detalle, de conceptualización, y de profundidad narrativa de cada una de las piezas que integran la colección, es impresionante e invita a una observación paciente y atenta, análoga a la que se prestaría a una pintura o escultura renacentista; y es que no en vano comenzamos afirmando en este artículo que Boschi pertenece a ese selecto grupo de joyeros que eleva su oficio al mundo del arte.

THE ARCHITECT OF PRECIOUS STONES

Boschi’s peculiar style shows the love he feels for his cultural heritage, and particularly for Rome, which is his hometown. He has defined himself as native Roman on more than one occasion, putting emphasis on the role that the metropolis has played in the development of his artistic vision with its rich history and artistic heritage. As well as finding muses in the Italian capital, Boschi also quotes the jewellery from Ancient Greece, and from the 17th and 18th centuries as being inspirational, as well as more modern trends and names, ranging from Art Deco, Cartier’s classic jewellery, Carl Fabergé (one of his idols), and JAR.

Stylistically speaking, all these influences become a philosophy of design that favours an organic approximation over a geometric one, and always choosing curves over angles. This results in feminine and delicate jewels, in which there is always a fun and surprise element to them, and require a close inspection to fully appreciate their intricate beauty.

Another one of Boschi’s passions is colour, which is expressed by using stones in a variety of shades or in contrasting tones, or exceptional gems with extraordinary inclusions that make them one-of-a-kind. 2016 has been an extraordinary year for the Italian designer. Thanks to his “Fountains of Rome” collection presented at Baselworld, he has earned the unanimous admiration of the specialised press and the global jewellery public, which has turned him into one of the essential names in the present jewellery scene.

As its name suggests, the collection pays homage to the most outstanding fountains in the Italian capital by carrying out a meticulous study of the details on monuments such as the Fontana di Trevi; Fontana del Moro; Fontana del Nettuno; Fontana del Tritone; Fontana dei Quattro Fiumi, and the Fontana del Pantheon, incorporating the peculiarities of each one in a series of jewels that don’t deserve another classification other than that of extraordinary.

The level of detail, conceptualization, and narrative depth in each one of the pieces that make up the collection is impressive and entices a patient and attentive observation akin to that given to a Renaissance painting or sculpture, so it’s no surprise in this article that we start to affirm how Boschi belongs to that select group of jewellers who raise their profession into the world of art.

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