The Secrets of MADEIRA

Históricamente el centro de operaciones de la isla, Funchal es la puerta de un mundo de naturaleza virgen con el que el turista se encuentra de norte a sur y de este a oeste. Bosques infinitos, verdes montañas y caudalosas cascadas, y numerosos pueblos con encanto y sus amables gentes aparecen en el paisaje de costa. En el norte podemos practicar el surf, pero también conocer la Madeira más natural.


As the island’s epicentre in the past, Funchal is the gateway to a world of virgin nature where tourists are found in practically all directions. Endless forests, green mountains, mighty waterfalls and several charming villages with friendly villagers appear on the coastal landscape. Besides surfing at the north of Madeira, we can also discover the most natural part of the island.

Casi obligado el baño en las piscinas naturales de Porto Moniz, o visitar las Cuevas de São Vicente, ocho túneles excavados por la lava de aproximadamente 1000 metros de longitud que descubren a los visitantes pozas subterráneas como el Lago de los Deseos. Para los amantes de las panorámicas y de las vistas vertiginosas el norte de Madeira es el paisaje ideal, con numerosos acantilados y montes escarpados desde los que contemplar la inmensidad del océano y el relieve volcánico de la isla, como es el caso del Mirador das Cabanas, en São Jorge, o el Mirador del velo de la novia en Seixal.


To take a dip in the natural swimming pools at Porto Moniz, or to visit the São Vicente Caves are practically must-dos. These caves have eight tunnels that were formed by lava and are approximately 1000 metres long in which visitors discover underground wells such as the Wishing Well. The north of Madeira is perfect for lovers of panoramic views at dizzy heights with numerous cliffs and steep mountains from where we can look over the vastness of the ocean and the island’s volcanic topography which may be observed from Mirador das Cabanas in São Jorge, or Mirador del Véu da Noiva in Seixal.

Y aunque la mayor parte de las playas se concentran en la isla de Porto Santo, Madeira también posee algunos enclaves en los que pisar arena antes de darse un baño. La playa de Calheta, o en la otra punta de la isla la playa de Machico, ambas de arena importada, se suman a otras dos playas de arena natural, Prainha, una cala enclavada junto a la Ponta de São Lourenço, en la costa sudeste de Madeira, con fácil acceso, y la de Seixal, en una localización paradisíaca de la costa norte que la convierte en uno de los lugares más fotografiados de la isla.


And although most of the beaches are found on the island of Porto Santo, Madeira also has some enclaves where you can step on the sand before taking a dip in the sea. Calheta beach, or Machico Beach, at the other end of the island, both have imported sand. Prainha is an enclosed bay with natural sand and easy access next to Ponta de São Lourenço on the southeast coast of Madeira, and the other natural sand beach is in Seixal and situated in a paradisiacal location of the north coast which has become one of the most photographed places on the island.

Entre los pueblos más pintorescos y atractivos de Madeira destacan, en la Costa Oeste, el pueblo pesquero de Câmara de Lobos, coronado por el Cabo Girão, que con 580 metros de altitud es el acantilado más alto de Europa y el segundo más alto del mundo. Similar es el desnivel que se produce en la freguesía (lo que en España conocemos como pedanía) de Curral das Freiras, una pequeña población situada en un profundo valle inolvidable para quien lo visita.


Among the most scenic and attractive villages on the west coast of Madeira, we find the fishing village of Câmara de Lobos crowned by Cabo Girão – the highest cliff in Europe at 580 metres tall, and the second tallest in the world. A similar place to this is the high ground in the freguesia of Curral das Freiras, which is a little village situated in a deep valley that makes an unforgettable trip for visitors.

En la Costa Norte se emplazan los pueblos de Porto Moniz, São Vicente y Santana, donde se hace casi obligatorio visitar las casas típicas o la zona de las Queimadas, desde la que, a su vez, se pueden poner rumbo a la levada del Caldeirão Verde. Y siguiendo esta línea geográfica aparecen los pueblos de la Costa Este, como Santa Cruz y Machico. Más allá, cruzando el mar, se descubre por sí sola la isla de Porto Santo…


On the north coast, we have the villages of Porto Moniz, São Vicente and Santana where the traditional houses in the area of Queimadas are practically a must-visit, and from there we can head to the levada do Caldeirão Verde. As we continue along this geographic line, we have the villages on the east coast such as Santa Cruz and Machico, and beyond those, crossing the sea, we can discover the island of Porto Santo…

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