Pocos lugares concentran tantos atractivos para el visitante como el Pirineo aragonés, con rincones tan espectaculares como el Valle de Tena y la maravillosa localidad de Hoz de Jaca, perteneciente a la reserva de áreas protegidas por la UNESCO.

En su entorno observamos los ibones (lagos glaciares) de las cumbres, los bosques de pinos, hayas y robles, los valles, las praderas, y una red de bellos senderos acondicionados que nos invitan a disfrutar de la naturaleza en su estado más íntimo. Y es que gran cantidad de sarrios, quebrantahuesos, armiños, marmotas, anfibios, reptiles, peces de aguas bravas y cristalinas, hongos, setas o flores silvestres “habitan” estos valles buena parte del año.

El disfrute de los sentidos

Turismo, deporte y naturaleza se combinan como en pocos lugares. Desde la tirolina doble más larga de Europa podemos contemplar el valle con una perspectiva nueva, volar sobre el lago y descender 120 m. de altura a más de 90 km/hora. O adentrarnos en el bosque, con senderos y rutas diseñadas para la intimidad del senderista o para disfrutar del vehículo que más nos guste, desde quads a bicicletas eléctricas.

Para “sentir” la naturaleza una magnífica opción es darse una vuelta por el Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, formado por cuatro valles y un macizo montañoso central, o admirar la diversa e impresionante fauna en semilibertad de Lacuniacha (lobos, linces, corzos, jabalíes, osos…).

Merecen una visita el embarcadero de Suscalrar entre Lanuza y Sallent de Gállego, o el balneario de Panticosa, lugar excepcional para relajarse y encontrar el bienestar tanto físico como mental. Una opción imprescindible es la Ruta de Serralbo para conocer y admirar sus iglesias románicas. La 2ª quincena de Julio tiene lugar el “Pirineo Sur”, con grupos provenientes de todo el mundo y numerosas propuestas cinematográficas, musicales y artísticas.

Comer, dormir…

La gastronomía despliega una propuesta muy extensa, destacando productos típicos de Aragón como el lechal tensino y el ternasco, las carnes a la brasa, las famosas migas de pastor, las patatas encebolladas, los patés y las conservas caseras. En la zona el restaurante El Montañés nos impresionará con su calidad y muy buenos precios.

A la hora de alojarnos Casa Forelsa representa la intimidad y el lujo en la montaña. Con capacidad para ocho personas, con cuatro dormitorios y tres baños, Casa Forelsa es una casa rural de lujo en plena naturaleza pirenaica construida y decorada en el año 2018, con techos inclinados, maderas recuperadas, y una gran chimenea en un amplio salón-comedor de doble altura y muy luminoso, con todo el equipamiento necesario para estancias breves o de duración media totalmente confortables. Una fantástica opción para el pleno disfrute del Pirineo.

casaforelsa.com

Previous post

OMEGA TRÉSOR, NUEVAMENTE OBJETO DE DESEO

Next post

MASERATI, LOS TRIUNFOS DEL 8CTF EN LAS 500 MILLAS DE INDIANÁPOLIS