Un placer para amantes del café de paladar aventurero y sin prejuicios, claro!

El café es el motor fundamental de las mañanas (y tardes) de una parte enorme de la población mundial; se calcula que a diario se beben más de 2.200 millones de tazas, y en Norteamérica y Europa es tan popular que equivale a un tercio del agua de grifo consumida.

La historia del brebaje se pierde en las nieblas de la leyenda, pero el consenso dicta que el Cafeto (Coffea) tiene su origen en la actual Etiopía (aunque otros estudios señalan Yemen como su cuna); los primeros registros históricos que existen acerca de su uso como bebida data de mediados del siglo XV, y provienen de los santuarios sufíes de Yemen.

Fue en el mundo árabe donde por primera vez los granos de café fueron tostados, molidos e infusionados de manera similar a como se hace hoy en día. Las primeras semillas llegaron a la península arábiga a través de comerciantes yemeníes, quienes cultivaron la planta en su país natal, desde donde se extendió a Persia, Turquía, y el norte de áfrica. Y de ahí a Europa, y al resto del mundo. El café es un negocio inmenso.

Considerado como la segunda materia prima más valiosa exportada por países en desarrollo desde 1970 hasta el 2000 aproximadamente, en la actualidad sigue siendo un producto de enorme valor, que se cotiza en bolsa, y del que dependen cerca de 25 millones de pequeños productores a nivel mundial. Aunque el café se cultiva en numerosos países del globo (prácticamente todos ellos dentro del llamado “cinturón del café” situado entre el trópico de cáncer y el de capricornio), de los 148 millones de sacos de grano de 60 kgs producidos durante 2016 Brasil aportó 50 millones, siendo de lejos el mayor productor a nivel mundial, seguido por Vietnam, con 28.7 millones, y Colombia con 14.5 millones; otros productores destacados son Indonesia, Etiopía, Honduras, India, Perú, Uganda, Guatemala o México.

Evidentemente, como todo amante del café sabe, no todos los granos son iguales, y entre uno y otro puede haber una diferencia abismal, que muchas veces se traduce en un precio que ubica a ciertas variedades de café en la categoría de alimentos gourmet, o directamente como productos de lujo. Lo primero es distinguir entre las dos grandes variedades de Cafeto que se cultivan a nivel global: por una parte encontramos la Coffea arábica, que produce un café fino, aromático, y de sabor suave y rico en matices. Se trata de un cultivo delicado y poco productivo, pero aun así constituye el 75% de la producción mundial. Por el otro está la Coffea canephora, o cafeto robusta, cuyos granos dan una bebida más rica en cafeína, fuerte y ácida. Se suele usar para mezclas, y café soluble o instantáneo.

Los cafés más buscados pertenecen a la variedad arábica, y generalmente tienen un origen geográfico muy concreto, alcanzando mayor valor los preparados que se hacen a partir de granos provenientes de un solo destino, sin mezclas de otras variedades más baratas. Como en todo tema de gustos, las opiniones son variadas, pero existe cierto consenso al señalar a Colombia, Etiopía, Brasil, Panamá, Kenia, Jamaica, Costa Rica, Hawai, Yemen, Java, o Sumatra, como productores de variedades excelsas que frecuentemente se disputan el título de mejor café del mundo. Dentro de estos eternos candidatos al título se encuentran los Blue Mountain jamaicanos, el Kona hawaiano, el Lintong de Sumatra, el Yirgacheffe y el Harrar etíopes, el Antigua guatemalteco, el Barahona dominicano, el Bourbon Santos brasileño, el Bogotá colombiano, el Celebs Toraja indonesio, el Tarrazu costarriqueño, o la variedad Gesha de la Hacienda Esmeralda de Panamá.

A estas variedades cultivadas de manera tradicional hay que agregar dos tipos de café obtenidos de una manera menos ortodoxa, pero que también alcanzan precios astronómicos debido a sus propiedades organolépticas y escases de oferta; el Kopi Luwak de Sumatra y el Black Ivory tailandés. El primero es obtenido de las deposiciones de la Paradoxurus hermaphroditus o civeta de las palmeras común, un pequeño mamífero que incluye en su dieta granos de café, que no digiere, pero modifica gracias a sus enzimas intestinales, y luego excreta aún cubiertos por las capas externas del fruto. Los granos luego son recolectados por lugareños y vendidos a productores que los lavan y tuestan ligeramente. Quienes lo han probado afirman que tiene un sabor exquisito y libre de acidez. El segundo es fabricado por un proceso análogo, pero reemplazando la civeta por un elefante, y los resultados son similares en cuanto a sabor. Ambos han ostentado el título de café más caro del mundo, y pueden llegar a costar sobre 50 euros la taza.

BLACK GOLD THAT WAKES UP THE WORLD

A pleasure for coffee lovers who surely have an adventurous palate and an open mind!

The history of coffee is lost in the hazy story of the legend, but the consensus has it that the coffee tree (Coffea) originally came from contemporary Ethiopia (although other studies indicate Yemen to be the origin), and the first historic records of it being used as a drink date back to the middle of the 15th century from the sufi sanctuaries in Yemen.

Coffee is a huge business nowadays which is traded on the stock market, and is accountable for 25 million small producers worldwide. As all coffee lovers know, obviously not all grains are the same, and there can be a huge difference between one and another, which often means a price which places certain varieties of coffee in the gourmet food category, or directly as luxurious products.

As in all matters of taste, there is a variety of opinions, but there is a certain consensus on highlighting varieties as candidates for the title of the best coffee in the world, such as the Jamaican ‘Blue Mountain’; the Hawaiian ‘Kona’; ‘Lintong’ from Sumatra; ‘Yirgacheffe’ and ‘Harrar’ from Ethiopia; the Guatamalan ‘Antiguo’; the Dominican ‘Barahona’; the Brazilian ‘Bourbon Santos’; the Colombian ‘Bogotá’; the Indonesian ‘Celebs Toraja’; the Costa Rican ‘Tarrazu’, and the ‘Gesha’ variety from the ‘Hacienda Esmeralda’ from Panama.

There are two kinds of coffee obtained using a less orthodox way that have to be added to these varieties cultivated in a traditional way, but these also reach astronomical prices due to their organoleptic properties and shortage of supply: ‘Kopi Luwak’ from Sumatra, and ‘Black Ivory’ from Thailand.

The former is obtained from the faeces of common palm civet cats, which are small mammals that eat coffee grains without digesting them, and then manually separated by locals and sold to producers who wash and lightly toast them. Those who have tasted this coffee, confirm its delicious taste that is free from acidity.

The latter is made using a similar process, but an elephant replaces the civet, and the results are similar as regards taste. Both varieties hold the title of being the most expensive coffee in the world and can reach up to 50 euros per mug.

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